A fin de preparar el almuerzo, nos aprestamos a salir para comprar unas pastas en la fábrica “Doña Rosa” donde vamos habitualmente, mientras esperábamos nuestro turno hicimos una caminata de esquina a esquina, al volver vimos que llegaban Julia y su papá Gustavo. Julia es la mejor amiga de Agustina que al verla se puso muy contenta y seguimos con la caminata hasta que todos compramos las pastas.
Como postre y para el acompañar los ravioles, Cristina preparó unos exquisitos buñuelos de manzana, que todos disfrutamos mucho.
Terminado el almuerzo y salimos a juntar las doradas hojas que cayeron de los árboles con el objeto “cuidar el medio ambiente” según sentenció Agus. No sólo juntamos hojas sino que también hubo tiempo para jugar a “ir al colegio en autobús” y “comer en la casita”.
Con tantas cosas que habíamos hecho nos lamentamos con Agus de no haber realizado nada “especial”, a la mañana tomamos leche en tazas especiales y luego fuimos a comprar, donde nos encontramos con una amiga especial, Criss había preparado buñuelos y cookies especiales, juntamos hojas, cuidamos la naturaleza, jugamos juegos especiales y ahora estamos listos para descansar. Un día común donde hicimos muchas cosas especiales, con amigos, en Familia y fundamentalmente con mucho amor.
Sí, habíamos tenido un día “especial”!
Basado en el personaje Winnie the Pooh de Alan Alexander Milne, historias que leemos todas las noches y disparan la frondosa imaginación de nuestra hija. Por Alejandro Durán en el blog "Las cosas de Criss"




